La gastronomía de la mitad del mundo hacia abajo

La ausencia de estas dos semanas en Carishina Gourmet se debió a un recorrido por el sur del Ecuador. Para los lectores nacionales la reseña resultará familiar; para los internacionales, seguro se sorprenderán con la oferta gastronómica y turística de esta zona ecuatoriana.

IMAG0178

La aventura con la familia empezó en Guayaquil. Saliendo desde Quito hacia la costa, por la vía a Santo Domingo, pasando por Alluriquín, pequeña población en donde se producen dulces y melcochas tradicionales, llegamos hasta el puerto más importante del país.

Sin duda, Guayaquil es una ciudad que ofrece al turista varias opciones para caminar, para relajarse y deleitarse con buena gastronomía nacional e internacional. Sus espacios públicos están llenos de vegetación local ornamental que hace al paseo más vistoso y entretenido.

El desayuno ideal, como en general en la Costa, es con un bolón de plátano verde relleno con queso o chicharón de chancho y un buen café negro pasado. Si le queda espacio, en el Ecuador siempre se puede disfrutar de una extensa variedad de frutas y jugos naturales debido a su situación geográfica, una ventaja que pocos países ofrecen a sus visitantes.

También está la opción del cebiche. Guayaquil siendo una ciudad puerto recibe pesca fresca todos los días, así que comer allí mariscos resulta imperativo. El de pescado o camarón es el que más se sirve en hoteles y restaurantes. El cebiche es bienvenido a cualquier hora del día, y disfrutarlo a orillas del río Guayas puede ser una experiencia muy reconfortante.

Luego viene la noche y lo mejor es comer cangrejos bajo el cielo nocturno guayaquileño. Por donde vaya, encontrará restaurantes que ofrecen cangrejos cocidos al ajillo, criollos los llaman; hay sitios caros y baratos, en ambos tipos la experiencia será la misma, patas gordas y un sabor inigualable, yo prefiero los cangrejales más sencillos.

CoGhHBVWIAA484LEn la preparación de los cangrejos predomina el sabor del ajo, del comino en grano y de las hierbas como el perejil que se hierven junto al animal cocido vivo. También alimentan el sabor el plátano maduro con cáscara que se cocina en la misma agua y que al salir están suavecitos y dulcecitos, pero que además cumplen el papel de limpiar el paladar cuando ya se ha comido más de un cangrejo, lo que permite volver a sentir el sabor inicial al comer uno nuevo.

En los cangrejos criollos saber comer la cabeza del animal es importante. En ella se resumen los sabores de patas, tenazas, hierbas, maduros y la sal propia del animal. Si no sabe comerla, pregunte cómo hacerlo. Se separa el cuerpo de la cabeza y se recoge todo lo que hay en ella. Agréguele cerveza y si gusta un poco de zumo de limón, pedacitos de tomate riñón y un picadillo de culantro y perejil. No exagere en la combinación para que no estropee el sabor de la cabeza de su cangrejo.

Si ya se le hizo agua la boca, pues espere a llegar a Machala. El sur le espera con montón de sorpresas. El Oro es una provincia del Ecuador que limita con el Perú. Es la provincia reina del banano, pero además es la reina del cebiche de concha. Por supuesto, los mariscos también llegan frescos a los sitios de comida, porque en el malecón de Puerto Bolívar hay una fila de restaurantes ofreciendo la mejor sazón en mariscos. Langostinos, pescados, camarón, pulpo… cada uno en diferentes presentaciones: arroz, mojados (tipo rissoto), cebiches, aplanchados, a la plancha (de todo en esta frontera ecuatoriana). Mi recomendación: permanecer en el puerto, y frente al océano, con cerveza en mano probar el cebiche de concha negra, muy típica de nuestro país y si puede, dar una vuelta en lancha, llegar a la playa de Jambelí, broncearse y retomar su viaje.

1469981199041La tercera parada fue Loja, y aunque no pude personalmente deleitarme con su gastronomía es indispensable sugerir probar algunos manjares tanto de sal como de dulce de esta provincia. En la capital puede probar la gallina cuyada, que básicamente se trata de poner la misma sazón del cuy a la gallina. Por supuesto, puede probar los cuyes, el repe (sopa de guineo verde), el ají de pepa de sambo, y por supuesto el tigrillo, en donde el verde nuevamente hace de las suyas en un plato que combina cebolla, queso, huevo y también chicharón. Para el postre, puede ir al mercado central y probar los dulces de leche, turrones, natilla, bizcochuelos y roscones.

Hacia el Oriente y a solo dos horas de Loja, está Zamora Chinchipe, tal vez una de las provincias más lindas del Ecuador. Su vegetación es realmente única. En general, la vegetación del Oriente ecuatoriano es muy particular, sin embargo, Zamora muestra unos verdes inigualables, una frondosidad y altura de sus bosques que deslumbran. Además, sus caminos están naturalmente adornados con orquídeas de varios tipos y colores. Están allí a la mano, se las puede observar como si de cualquier planta se tratara.

1469796920238Zamora está atravesada por un gran río que lleva su mismo nombre. Cuando se camina en el malecón se mira y escucha la fuerza del agua. Estar a orillas del Zamora es una experiencia sobrecogedora. En su capital se come comida típica de la Costa y Sierra, no obstante, mi invitación es que prueben las ancas de rana. Allí existen casas reproductoras de la rana Toro, un grande y carnoso anfibio, cuyo sabor se asemeja al del pollo y al de camarón.

1469840357767La preparan, generalmente, apanada, pero la sazón del apanado tiene un ligero sabor a limón que lo convierte en un platillo realmente especial. En la hostería Tierra Dorada, la acompañan con arroz y un suave encebollado con tomate, además de una vista extraordinaria de las montañas que unen Zamora con Yantzaza, pueblito limpio y ordenado en donde se ubica la hostería, y que está a tan solo 40 minutos de la capital de la provincia.

Antes de dejar Zamora, en la vía a Yantzaza busque la fábrica en donde se produce el 7 Pingas, un licor hecho de guarapo, nervio de toro, pata y lengua de res acompañado de frutas tropicales. Tenga cuidado en encontrar el original.

Luego, subiendo hacia el Puyo se pasa por Morona Santiago, y por su capital Macas donde se pueden encontrar artesanías, canela de la mejor, y algunos productos hechos de jengibre. Ir hacia el norte, obliga el paso por el río Upano. La magnificencia de la vista desde el puente que lo atraviesa le conmoverá. En verano el río se seca tanto que deja islotes entre sus aguas que cualquier artista quisiera plasmar en su lienzo. El río Upano es un ícono de la provincia y motivo de orgullo y brío de los lugareños.

En la vía Macas – Indanza nos encontramos con un pequeño café cultural, muy a la altura de los espacios culturales de ciudades grandes como Quito, Guayaquil o Cuenca. Se llamaba Yajanua y estaba rodeado de unas plantas llamadas Amor constante, que dan una flor permanente de varios colores. Allí probamos un té de Guayusa lo que nos permitió llenarnos de energía y avanzar entre los más de 130 kilómetros que separan a la provincia de Morona Santiago de Pastaza, luego de haber viajado seis días.

1469926184475Al llegar al Puyo, siempre entre una espléndida vegetación, es recomendable probar el cebiche Volquetero. Aquí en el Ecuador, se come mucho maíz tostado y también chocho, pero cuando ambos se juntan con limón, tomate y picadillo de culantro y perejil se convierte en un cebiche serrano. En algunos lugares de la Sierra lo combinan con palmito, pero aquí en el puyo ese cebiche toma una proporción única. Consiste en poner en un plato tipo bandeja una cama de chochos, una cama de maíz tostado, una montaña de chifles de plátano Llumiragua (propio del lugar), lomos de atún en la cima de la montaña, picadillo de culantro y perejil y, por supuesto, limón mucho limón. Les recomiendo comerlo con una cerveza fría o una michelada de maracuyá o fruta de la pasión como se la conoce en otras partes del mundo.

El fin de las vacaciones se acercaba. Habíamos dejado ya el sur, y para regresar a Quito elegimos la vía a Baños. Nuevamente los dulces, melcochas y arropes se toman las carreteras y dan la bienvenida a una de las ciudades más visitadas del Ecuador.

Baños es una ciudad ubicada a las faldas del volcán Tungurahua que en los últimos 15 años ha amenazado con su erupción. Esto en lugar de alejar a los turistas los ha incrementado y gracias a ello, Baños goza de una infraestructura turística sólida que acomoda a sus visitantes en hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas.

IMAG0180En baños decidimos subirnos a una canasta tipo tarabita para atravesar el río Pastaza. Algo más de 800 metros cruzamos en este fuerte cordel que nos permitió admirar la belleza de este río y su cascada, cuya fuerza alimenta la energía eléctrica de gran parte del país. Una aventura que, sin duda, es una de las fortalezas del turismo ecuatoriano, cuya naturaleza ha permitido desarrollar la práctica de los deportes extremos.

La oferta culinaria de Baños es extensa. Comida mediterránea, italiana, alemana, nacional, etc., se juntan en un pueblito con poco más de 14 mil habitantes, pero donde muchos extranjeros han decidido asentar sus raíces e iniciar un negocio y una nueva vida.

Baños fue la última parada antes de regresar a Quito. La satisfacción de recorrer el sur del Ecuador es inmensa, pero el tiempo siempre queda corto ante tanta bondad natural. Las ganas de volver quedan intactas y la invitación a visitar esta zona del Ecuador está en pie.

2 thoughts on “La gastronomía de la mitad del mundo hacia abajo

  1. Carlos Bouverie says:

    Nuestra comida es muy deliciosa y los cebiches son unicos en la Provincial de El Oro, sobre todo porque esas conchas solo hay en este sector de pais, por algo son unicas y exquisitas.

    Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s