Jugando en la cocina: haciendo sal de vino

imag0308Hace un par de días en el Twitter @CarishinaG envié esta foto y prometí contarles sobre mi experiencia de hacer sal de vino en casa.

La receta no es mía, el portal Cocina y Vino http://cocinayvino.net/ fue el responsable de mi inquietud. Pese a que esta receta no es nada nueva y que en Europa es bastante conocida, para esta carishina elaborar su propia sal de vino fue todo un acontecimiento.

Cuando visité la web de Cocina y Vino, la cual la recomiendo a todos quienes no saben mucho de cocina, me enamoré de la posibilidad de hacer mezclas que alteren ciertos sabores comunes a nuestro paladar. La sal de vino hace precisamente eso, modifica un sabor común dándole mucha más personalidad a la comida.

El momento de preparación estuvo de la mano de una emergencia. Algunos invitados llegaron a la casa un poco tarde, y lo que debía ser un cafecito de las cinco se transformó en una informal pero contundente cena.

En el refrigerador solo tenía varios tipos de salchichas, unas más elaboradas que otras. Así que decidí darles el ‘toque’ con sal de vino. Claramente el sabor de las salchichas cambió y mejoró notablemente, por supuesto, la buena compañía y la conversación ayudaron muchísimo, así que lo que pudo haber sido una catástrofe culinaria terminó en una comida relativamente agradable.

Pero ahora voy a lo que les interesa: ¿cómo hacer sal de vino? Súper fácil. Mi opción fue ocupar la sal en grano que tenía en casa. Tomé dos cucharadas de Merlot y una olla pequeña. Prendí la cocina a fuego bajo, coloqué los dos ingredientes y empecé a revolver con una cuchara de palo.

Realmente, la experiencia de hacer sal de vino fue cuestión de sentido común. Mientras la preparaba vi la necesidad de hacer intervalos entre dejar reposar a la sal con el vino, remover y alejar la olla de la hornilla. Fue un juego visual y eso fue lo más simpático de preparar esta mezcla de gran sabor.  Es necesario estar ahí para evitar que se queme, que se evapore mucho el vino y para ver cómo la sal absorbe el líquido. Al momento que el vino empezó a hacer una delgada ‘tela’ al fondo de la olla, saqué la sal y la coloqué en un recipiente de sal gruesa. Agité el frasco para separarla y listo. Tengo en mi despensa algunos gramos de esta sal tan particular.

Ahora comparto con ustedes algunas sugerencias leídas de varios recetarios:

*La sal de vino se la puede hacer con cualquier tipo de cepa y con cualquier tipo de sal.

*El Merlot tiene siempre un toque ‘picantito’, así que la sal de este vino puede generar ese mismo toque en los alimentos.

*Se puede poner la misma dosis de vino varias veces a la misma sal y hacer el procedimiento cuantas veces se crea necesario de acuerdo a la intensidad que desees otorgarle a la sal.

*La sal de vino es ideal para reemplazar al vinagre en ensaladas.

*También se puede hacer sal de vainilla. Ya iré descubriendo qué otros elementos líquidos pueden ser aprovechados para hacer distintos tipos de sal.

Suerte en la preparación, y que el sentido común los acompañe.

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